El representante de Colombia ante la Corte Internacional de Justicia acusó al gobierno de Managua de “hacerse pasar por víctima”.

Nicaragua y Colombia se encontraron una vez más este lunes ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para dilucidar si este tribunal puede fallar en dos litigios promovidos por el gobierno de Managua a propósito de las fronteras marítimas en el Caribe.

Y fue Colombia la primera en ser escuchada por la Corte, en una primera fase de audiencias públicas que se extenderá hasta el próximo viernes, 2 de octubre, en la que presentará sus objeciones sobre la competencia de la CIJ respecto a la demanda que Nicaragua presentó en noviembre del 2013 porque supuestamente no se estaba cumpliendo un fallo de 2012 en el que la misma CIJ ratificó la soberanía colombiana sobre San Andrés y Providencia, pero concedió a Nicaragua una amplia zona en el mar Caribe.

En esta primera intervención, el representante de Colombia ante la Corte, el exprocurador General Carlos Gustavo Arrieta, dejó claro que para Bogotá no hay tal diferendo limítrofe e incluso acusó al gobierno nicaragüense de “hacerse pasar por víctima” y de fabricar disputas “donde no las hay”.

"Es chocante ver cómo Nicaragua quiere hacerse pasar como víctima" señaló Arrieta al añadir el país centroamericano “fabrica un diferendo cuando no hay ninguno" y tiene tendencia a "acudir demasiado" a la CIJ.

"No vamos a entrar en asuntos de fondo", añadió el representante colombiano ante los jueces de la CIJ.

Sorpresa”

Respecto al fallo de 2012, Arrieta dijo ante la Corte que este causó "decepción" en Colombia, y "consternación" entre los habitantes y pescadores del archipiélago, "muy presentes en ese mar", a diferencia según él de Nicaragua.  Además, el representante colombiano, pese a indicar que se eludirían asuntos de fondo, acusó a Nicaragua de "tolerar prácticas de pesca predatorias en torno al archipiélago" de San Andrés y Providencia.

Sin embargo, Nicaragua presentó ante la CIJ dos recursos contra Colombia en 2013, en uno reprochándole a Bogotá  "incumplir" el fallo de la Corte de 2012 y violaciones de su espacio marítimo, y en el otro para definir la delimitación de su plataforma continental en el Caribe.

Ante esto, Eduardo Valencia Ospina, presidente de la asociación latinoamericana de Derecho internacional, e integrante de la delegación de Colombia ante la Corte, aseguró que el presidente nicaragüense Daniel Ortega se había congratulado por las buenas "negociaciones con Colombia" para que ambos países cerraran un tratado que aplicara el fallo de 2012.

El comportamiento de Nicaragua", recurriendo a la CIJ, "es contradictorio con las declaraciones de su presidente", añadió.

Por su parte la canciller colombiana María Ángela Holguín se mostró sorprendida ante la actuación de Managua e indicó que “estábamos preparando el tratado cuando llegó la demanda de Nicaragua" ante la Corte.

Este martes será pues el turno de Nicaragua ante la Corte, en la que ratificará sus denuncias sobre supuesta violación del espacio marítimo, así como el supuesto incumplimiento del fallo de 2012.