Un total de 10 ballenas de aleta aparecieron muertas cerca de la isla de Kodiak, situada en el sur de Alaska.

La mayoría de las ballenas eran adultas, menos un crío y un par casi adultas. Entre ellos había machos y hembras. La razón exacta de su muerte es un misterio.

La especialista en mamíferos Kate Wynn sospecha que fue algún tipo de alimento el que les pudo causar la muerte. "Esto sugiere que el grupo de ballenas de aleta se topó con una toxina, o bio-toxina, a la que fueron expuestos en un corto período de tiempo", indicó la experta.

Actualmente, equipos de investigadores buscan restos de alimentos nocivos, pero aún no están seguros de que esa sea la verdadera causa.

Las ballenas de aleta, científicamente llamadas “Balaenoptera physalusla”, son las segundas más grandes en el mundo, después de las ballenas azules. Su alimentación se basa en peces no más grandes que el salmón, informó el portal de noticias “Alaska Public Media”.

Según la Comisión Ballenera Internacional, para 2007 en el este de Groenlandia se estimaba que había 22 mil bañenas en la zona, mientras que en el oeste de Groenlandia quedaban aproximadamente cuatro mil 500.