Uno de los monumentos más grandes y representativos de China al parecer esta desapareciendo.

La Gran Muralla, ubicada al norte de China, tiene aproximadamente 21 mil kilómetros de longitud de los cuales, mil 961 kilómetros ya no están en su lugar.

Aproximadamente un 30 por ciento de la muralla construida en la era Ming se ha ido desgastando debido a las condiciones naturales, así como el saqueo de ladrillos por los locales y el mal trato que le dan los turistas a la estructura.

En 2006, el gobierno de China, buscó regular su protección, pero fueron pocos los recursos que se dedicaron a la preservación de la muralla, por esa razón sus condiciones han empeorado.

Muchas de la torres y paredes también han sido afectadas por las plantas, volviéndolas cada vez más vulnerables a derrumbarse o colapsar, a demás de las tormentas de lluvia, informó el periódico chino “The Beijing Times”.