Las investigaciones en el caso del fiscal argentino Alberto Nisman señalan que el cuerpo del fallecido fue movido de la escena de crimen original.

Las declaraciones del doctor José Raúl Carrera Mendoza y la enfermera Jéssica López, que supuestamente fueron las primeras personas en ver el cadáver coinciden en que el cuerpo estaba en medio del baño con el brazo derecho hacia abajo y el izquierdo hacia arriba.

Dicha información que no concuerda con las fotografías que tiene en su poder la Policía Federal argentina, en las que aparece la víctima pegado a la bañera, con la mano derecha levantada como si hubiera sido un disparo de suicida.

Para comprobar que la información que estaban dando a la fiscal Viviana Fein fuera cierta, se les ordenó a ambos dibujar como habían encontrado el cuerpo en el baño, imágenes que coincidieron entre ellos pero no con las de las autoridades.

De acuerdo con información del noticiero argentino “TN” la Policía mostró las fotografías y los dos coincidieron en que esa no era la posición en que la encontraron.