Estas feministas son famosas por protestar con el pecho desnudo enfrentando todo, desde Vladimir Putin a la Semana de la Moda. Pero, ¿quiénes son FEMEN? Publimetro habla con Inna Shevchenko, de 24 años de edad, líder del grupo de protesta, que se le concedió asilo político en Francia después de huir de Ucrania, y continúa su activismo desde una base de entrenamiento que estableció en ese país.

¿Por qué te uniste a FEMEN?
–Fue una circunstancia afortunada. En 2009 yo estudiaba periodismo en la Universidad Nacional de Kiev y trabajaba en la oficina de prensa del alcalde de Kiev. Sí, vi los problemas que enfrentan las mujeres en Ucrania: algunas de mis amigas tenían que pasar una noche con los profesores para aprobar los exámenes. Pero nunca pensé que iba a entrar en una organización así, no existían de la misma forma. Un día recibí un mensaje en Facebook diciendo: "Hola, somos el movimiento de mujeres FEMEN, estamos en contra de la prostitución. Únete a nosotros". Nunca había pensado si estaba a favor o en contra de la prostitución, así que estaba muy sorprendida. Pero, de todos modos, decidí ir a una de sus reuniones sólo para observar. Era una escena sombría: Un café de estilo soviético, 15 muchachas similares alrededor de la mesa, dos tazas de té que estaban compartiendo. Hablamos de cómo la prostitución usa a las mujeres, acerca de nuestro cansancio de los turistas sexuales que deambulan por las calles de Ucrania, etc. Pero a la vez nuestras madres nos enseñaron que cada mujer tiene que encontrar, tener un marido. Por lo tanto, era una paradoja en nuestras mentes. Empezamos a leer, analizar, escuchar otras opiniones y entender que nuestras madres o nos mintieron o estaban simplemente equivocadas.

Por lo tanto, ¿no hay necesidad de buscar un marido?
–Hay una necesidad de buscar tus derechos. Incluso en Europa hay una creencia de que el feminismo no debería existir, debido a las numerosas protestas en los años 70. Las mujeres obtuvieron el derecho al voto. ¿Eso es una victoria? Es sólo el primer paso. Así que, mejor no buscar un marido, sino buscar tus derechos, la autorrealización, etc. Si existe un hombre que vas a amar, él aparecerá por sí solo.

¿Qué va a representar una victoria total para ti?
–Es difícil decirlo cuando aún no lo has sentido. Para empezar, vamos a ver, el 100% de los derechos de igualdad de género. Eso significaría una victoria. Es muy simple.

¿Quiénes son tus enemigos?
–Comenzamos con la prostitución. Estadísticas decían que en ese momento el 60% de las mujeres de Ucrania estaban involucradas en la industria del sexo. Pero es ilegal allí. Investigamos y comprendimos que el gobierno local lo estaba encubriendo. Posteriormente identificamos nuestro "enemigo principal", que aún perseguimos: el patriarcado. Está apoyado en tres pilares - la dictadura (que niega cualquier participación del poder con las mujeres), la religión (que niega los derechos de las mujeres a sus propios cuerpos, deseos y educación) y la industria del sexo. Cada vez que uno de estos tres rivales del feminismo aparezca, ¡FEMEN estará allí!

Pero al principio no pensabas en ello…

–Sí, nunca escondo el hecho de que FEMEN no tenía una base teórica elaborada al principio. Estábamos hablando de lo terrible que es vivir como una mujer, compartíamos nuestros problemas. Entonces entendimos que si en la sociedad no hay posibilidades para ti, es hora de luchar. Pasaron varios años y con orgullo puedo decir que el movimiento ha crecido internacionalmente.

Ahora estás liderando FEMEN. Describe lo que eso implica.
–Una vez al año, activistas de 11 países vienen a nuestro congreso celebrado en París. Hacemos una capacitación, estudiamos nuevas tácticas, debatimos, identificamos los temas de protesta para el próximo año y nos preparamos para la lucha. Además, durante todo el año en nuestro campo de entrenamiento de Francia, que se inauguró en 2012 después de que huí de Ucrania, explico a nuestros nuevos miembros nuestras tácticas de "sextrimism", activismo callejero en topless.

¿Qué es 'sextrimism'?
–El mundo está acostumbrado a ver el cuerpo de una mujer desnuda, con a una sonrisa, en un intento de vender algo: un coche, una cerveza o un servicio sexual. Le mostramos nuestra sexualidad, pero con un mensaje de liberación de la mujer. Mostramos un cuerpo que no está sonriendo, sino que gritando; no posando, sino que corriendo. Un cuerpo que se pone muy cerca de Vladimir Putin, Silvio Berlusconi, el obispo de Roma, etc.

Pero no todo el mundo entiende sus métodos...
–Hemos terminado la última versión del manifiesto oficial de FEMEN, que se publicará el 8 de marzo hay una explicación de todas nuestras ideas, demandas y tácticas. Espero que nadie vaya a malinterpretar nuestras acciones en el futuro.

Sin embargo, hay muchos menos eficientes pero más efectivas formas de protestar...
–Nosotros jamás negamos cualquier otra táctica de actividad feminista. Por el contrario, lo apoyamos. Las protestas en topless se desarrollaron mientras vivíamos en la sociedad ucraniana machista, donde las mujeres son tratadas como un objeto sexual. Y es difícil sobrevivir si no eres bonita o sexy. Entendimos que la libertad y los derechos de la mujer están conectados a su cuerpo. Pero, ¿por qué dejamos que las instituciones patriarcales masculinas nos usen para proveer servicios para los hombres? ¿Por qué no servir a nuestros propios intereses? Así es como nació nuestra forma de protestar.
Es muy subjetivo decir si es más o menos eficaz. Depende de los objetivos finales de la actividad de protesta. Si estamos hablando de cambiar las leyes, entonces, sí, FEMEN no estará al principio de la lista. Pero en mostrar los problemas de la sociedad y llamar la atención, vamos a ser el primero.

SlutWalk (el movimiento de las marchas de protesta contra la cultura de la violación) atrae a mucha más gente a las calles...

–Nuestro objetivo no es hacer una gran marcha, pero sí acercarnos a Putin o Berlusconi. Trabajamos como guerrilleros, tratando de llegar a donde activistas normales no pueden. Admiramos a SlutWalk, aunque FEMEN tiene una ideología un poco diferente. Pero esto no significa que sus tácticas o las nuestras sean mejores o peores. Ellas son diferentes.

Hablando de resultados reales, ¿han logrado alguno recientemente?
–Sí, por ejemplo, el gobierno español quería prohibir el aborto. Tres de nuestras activistas aparecieron durante la sesión parlamentaria con lemas escritos en sus pechos, exigiendo derechos de la mujer. Y ganamos: la opinión pública y otras protestas hicieron desaparecer la moción del gobierno.
Hace unos meses en Francia la Asamblea General quería adoptar un proyecto de ley que tipifica como delito las personas que usan las prostitutas. Pero fue suspendido por el Senado. Nosotros irrumpimos en su oficina y la ola de protestas públicas comenzó. Ahora estamos a la espera del resultado.
Nuestra victoria histórica es que hemos cambiado la mentalidad de la gente con respecto a las mujeres. Ahora todo el mundo sabe que las mujeres ucranianas no son prostitutas, que están luchando por sus derechos.