Petra László, la reportera húngara que agredió a refugiados mientras huían el martes de las autoridades en la ciudad Röszke, cerca de la frontera con Serbia, se disculpó y lamentó su comportamiento.

En una carta escrita al diario local "Magyar Nemzet", Lázló declaró que estaba en un estado de shock debido a lo ocurrido.

“La cámara estaba grabando, cientos de migrantes rompieron el cordón, uno de ellos corrió hacía mí y me asuste”, escribió la reportera.

“Entonces algo reaccionó en mí... yo sólo pensé que era atacada y que tenía que protegerme. Es difícil tomar buenas decisiones cuando la gente está en estado de pánico”.

Lazlo agregó que estaba dispuesta a asumir la responsabilidad de sus acciones. Sin embargo, escribió: “No soy una camarógrafa racista. No merezco que los políticos hagan una cacería de brujas contra mí, ni las amenazas de muerte”.

La reportera fue despedida de la cadena de televisión de Hungría “N1TV”, luego de que el video de la agresión se hiciera viral en las redes sociales, gracias a una publicación del periodista alemán Stephan Richter, informó el perdiódico británico "The Guardian".

El jueves se declaró que se había iniciado un caso penal en su contra, por el que podría obtener cinco años de prisión.