En Estados Unidos, el Senado de California aprobó la propuesta de ley para limitar las razones por las que los padres de familia pueden decidir no vacunar a sus hijos.

Esta propuesta surgió después del brote de sarampión con origen en “Disneyland”, ubicado al sur de Los Ángeles, que duró aproximadamente dos años y en el que se contagiaron más de 100 personas en distintos estados del oeste. La mayoría de las personas contagiadas no estaban vacunadas.

El brote fue dado por terminado oficialmente por el Departamento de Salud el pasado viernes. Pero la crisis vivida llevó al senador Richard Pan, de Sacramento, a presentar un proyecto de ley para eliminar la mayoría de las razones por las que una familia puede tener el privilegio de no vacunar a sus hijos.

Dicho proyecto elimina la vacunación voluntaria y la hace obligatoria para todos los niños que se pretendan educar.

Se permitirán las excepciones médicas pero no las creencias personales. Los autores de la ley se muestran a favor también de aceptar de alguna manera las razones religiosas.

La primera votación de aprobación quedó en un siete a dos, pero aún la ley tiene que pasar por los comités de Sanidad y de Justicia, según informes del periódico estadounidense Los Angeles Daily News.