Un operativo para desalojar a los ocupantes ilegales de un edificio que iba a convertirse en hotel para los Juegos Olímpicos de 2016 en Río de Janeiro, Brasil, resultó ser un caos el martes cuando la Policía entró a la fuerza.

Aunque los ocupantes habían acordado desalojar el edificio, cuando la Policía irrumpió, ellos prendieron fuego dentro de la estructura.

Los ocupantes ilegales invadieron la estructura en el barrio Flamengo, en Río de Janeiro, hace una semana. Más personas llegaron durante los siguientes días. Un grupo de asesores legales dijo que llegó a haber más de 300 ocupantes, incluyendo entre 70 y 80 menores de edad, aunque muchos se fueron cuando un juez ordenó desalojar el lugar.

Hasta el momento se sabe que hay once personas heridas y al menos tres detenidos.

El edificio pertenece al club de fútbol Flamengo, pero Eike Batista, un magnate petrolero y minero que fue el hombre más rico de Brasil, había tenido la intención de convertirlo en un hotel de lujo antes de que sus empresas se derrumbaran, según informes del periódico brasileño O GLOBO.