Este miércoles el presidente estadounidense Barack Obama emitió formalmente una nueva política para mejorar la manera en que se trabajan los casos de rehenes estadounidenses en el extranjero.

"El gobierno de Estados Unidos no hará concesiones, tales como el pago de rescates a los grupos terroristas que llevan a cabo los rehenes estadounidenses”, manifestó el mandatario. Obama cree que llevar acabo estas actividades alimentan al terrorismo.

El mandatario aseguró que la nueva política no descartará la comunicación con los secuestradores de los ciudadanos estadounidenses.

También dijo que designará a un enviado especial para asuntos referentes a los secuestros.

Obama dijo que los ataques que reciben de personas que buscan destruir a la nación al gobierno no se le olvidan, y que de alguna manera encontraran la forma de hacer justicia.