El Gobierno de Australia anunció que buscará ayudar a los cinco niños, quienes quedaron huérfanos tras la muerte de sus padres, quienes eran de nacionalidad australiana.

Según medios locales, Tara Nettleton, madre de los menores, se mudó a Siria en 2014, donde vivía su marido, Jaled Sharruf, también de nacionalidad australiana y yihadista del Estado Islámico. La mujer falleció a consecuencia de una apendicitis, mientras que el padre murió en un bombardeo en Siria el año pasado.

El gobierno australiano ahora se encuentra ante el dilema de prestar ayuda a los hijos de sus ciudadanos, pero al mismo tiempo teme el regreso al país de menores impregnados de ideología yihadista radical. Además, existe el problema del traslado de los menores, quienes residen en una zona de guerra.

Charles Waterstreet, abogado de la familia, declaró que los niños corren "grave peligro" en Siria. Además, precisó que la hija mayor, de 14 años, dio a luz hace dos meses al hijo de otro yihadista australiano, identificado como Mohamed Elomar, quien falleció junto a Sharruf en el ataque aéreo.