Sudán es un rinoceronte blanco que vive en el centro de conservación Ol Pejeta Conservancy, ubicado en el centro de Kenia. Este no es cualquier rinoceronte, según se sabe, es el último rinoceronte blanco macho que queda en todo el mundo.

Debido a la creencia que se tiene en Asia de que sus cuernos pueden curar diversas enfermedades, los rinocerontes blancos son el objetivo de muchos cazadores furtivos.

Los expertos se esfuerzan por garantizar que la especie no se extinga. Pero a pesar de las distintas medidas de crianza, los animales se encuentran bajo protección las 24 horas por guardias de seguridad armados.

Expertos aseguran que el cuerno del rinoceronte se está volviendo más lucrativo que las drogas. Por esa razón, además de la seguridad durante las 24 horas del día, el centro de conservación envía a guardabosques de incógnito a las comunidades vecinas para reunir información de inteligencia sobre la caza furtiva.

El destino de la especie de Sudán depende de su capacidad para concebir con las dos hembras rinoceronte blanco que viven con el en el centro de conservación.

La urgencia por preservar al rinoceronte blanco del norte es seria, pues el veterinario del centro George Paul, aseguró que estaríamos viendo morir a estos animales más o menos en la próxima década, según informes del canal de televisión estadounidense CNN.