11:57 p.m, faltan tres minutos para el Día del Juicio Final, de acuerdo al Doomsday Clock (Reloj del Juicio Final), un aparato simbólico que representa el tiempo que le resta a la Tierra para sufrir un gran desastre, como una guerra nuclear o el cambio climático.

Año con año, científicos del Consejo de Ciencia y Seguridad del Boletín de Científicos Atómicos, de la Universidad de Chicago, se reúnen para analizar asuntos internacionales, sobre todo en temas relacionados con armas nucleares y el cambio climático. Conforme las cosas empeoran, deciden acercar el minutero hacia la medianoche.

"Hoy en día, el cambio climático sin control y la carrera de armas nucleares amenazan de manera extraordinaria e innegable la existencia de la humanidad", aseguró Kennette Benedict, director ejecutivo del Boletín: "Y los líderes mundiales no han actuado con la velocidad o en la escala necesaria para protefer a sus ciudadanos de una potencial catástrofe", añadió.

¿Cómo surgió?

El Reloj del Juicio Final fue inventado en el Boletín de Científicos Atómicos en 1947, por Martyl Langsdorf, esposa de uno de los científicos que participó en el diseño de la bomba atómica. La primera hora que marcó fue las 11:53 p.m.

Ni un minuto más

Lo más cerca que el reloj ha estado de la medianoche fue en 1953, cuando llegó a las 11:58 tras la primera bomba de hidrógeno. Su momento más optimista fue en 1991, cuando marcó las 11:43 tras el final de la Guerra Fría.