Al menos 280 personas han fallecido debido a las recientes lluvias monzónicas en la India.

Los pobladores de la ciudad Chennai, ubicada en el estado sureño Tamil Nadú, continúan buscando refugios y alejándose de la zona de riesgo con el temor de que se cause más destrucción.

Más de siete mil personas han sido rescatas. Sin embargo, muchos aún continúan varados.

Estas últimas lluvias son consideradas de las más fuertes en un siglo, ya que inundaron casas, hospitales, carreteras y hasta el aeropuerto.

Las autoridades pronosticaron más lluvias en la zona por lo que fábricas y escuelas continúan cerradas. Sin embargo, se ha señalado que los niveles de agua han comenzado a retroceder.

Como apoyo, el primer ministro, Narendra Modi, ofreció 150 millones de dólares al estado afectado, informó "BBC".