La reapertura de la embajada de Estados Unidos en Cuba generó todo tipo de reacciones alrededor del mundo.

Algunos gobiernos como el boliviano y ecuatoriano vieron con buenos ojos el histórico suceso que tardó 54 años en llevarse a cabo, mientras que en el otro extremo se encuentran una parte de políticos estadounidenses que reprobaron la visita del Secretario de Estado, John Kerry, a la isla.

Evo Morales, mandatario de Bolivia, destacó la fortaleza del líder Fidel Castro para enfrentar por más de medio siglo las sanciones y políticas económicas del gobierno estadounidense.

"Fidel se ha hecho respetar por más de 50 años y ahora por fin se abren las relaciones diplómaticas", indicó Morales, después de que la bandera de Estados Unidos ondeara de nueva cuenta en Cuba, el pasado 14 de agosto.

Ecuador felicitó a la administración cubana. "Ratificamos el total respaldo al hermano pueblo cubano que ha puesto siempre por delante su dignidad y la de América Latina. Las últimas acciones diplomáticas beneficiarán a sus pueblos y la región", indicó la cancillería del país sudamericano.

Pero no todos se mostraron a favor. El precandidato republicano a la Casa Blanca, Marco Rubio, aseguró que en caso de llegar a la presidencia echará para atrás el acercamiento con Cuba. "El presidente Barack Obana ha recompensado al régimen de los Castro por sus tácticas represoras", señaló en un comunicado.