Este viernes, Estados Unidos, vivió un día histórico al modificar las leyes que rigen el matrimonio desde hace más de 50 años.

Pero para lograr esta sentencia, el proceso no fue fácil. Todo comenzó en el estado de Massachusetts en 2004, continuando con algunos estados del noroeste, como Vermont.

Para el 2010, apenas la aprobación del matrimonio entre parejas del mismo sexo se comenzaba a extender a los estados más céntricos del país, como por ejemplo Iowa.

Tres años después los estados del noroeste como California, Nuevo Mexico y Utah, comenzaron a tomar en cuenta a las parejas del mismo sexo y reconocer sus derechos.

Para el año 2015, según el canal estadounidense “NBC News”, un total de 36 estados permitían que las parejas de homosexuales se casaran, cubriendo casi un 70 por ciento del territorio.

Sin embargo, hasta este día, 14 estados, incluidos: Alabama, Arkansas, Georgia, Kentucky, Louisiana, Michigan, Mississippi, Missouri, Nebraska, North Dakota, Ohio, South Dakota, Tennessee y Texas, no lo apoyaban.

Con el fallo, todo el país esta obligado a reconocer a todos los matrimonios, en caso de no hacerlo, se consideraría que están violando la Constitución.