Una pastora de Balch Springs, condado de Dallas, en Texas está en la cárcel acusada de provocar la muerte de un niño de dos años, al cual después de su muerte, ella intentó resucitar con un ritual religioso.

Aracely Meza, de 49 años, formaba parte de la la Iglesia Internacional “Jesús es el Rey” en el pueblo de Balch Spring.

Meza no le dio alimento al niño por 25 días hasta que murió, como parte de un ritual de exorcismo para quitarle los demonios. Las autoridades confirmaron que ella no era la madre del niño.

Luego de que el menor falleciera la mujer intento resucitarlo, diciendo "Dios va hacer un milagro", pero sin resultado alguno.

La casa donde murió el niño era propiedad de Meza, utilizada también como centro de rehabilitación e iglesia.

Ella, su marido y los padres del niño vivían en la misma casa,  según informes del canal de televisión estadounidense “KTVT CBS Dallas”.