La presidenta argentina, Cristina Fernández, recientemente fue relacionada con asuntos de corrupción, debido a que las autoridades descubrieron que su empresa CO.MA. SA, estaba registrada con un domicilio “fantasma”.

La sociedad está ubicada en la provincia de Santa Cruz, situada en la región patagónica al sur del país. Sin embargo, en su lugar se encuentra una sucursal de la institución gubernamental que se encarga de recaudar impuestos, AFIP.

Esta información se descubrió después de que en julio, el juez argentino Claudio Bonadio decidiera investigar si las empresas de la familia presidencial se habían usado para cometer delitos financieros.

Según el periódico argentino “El Clarín”, la presidenta afirmó en su última declaración de bienes que era dueña de CO.MA S.A. y que la empresa realizaba servicios inmobiliarios.

También agregó que, en la declaración jurada, la presidenta detalló que la empresa formaba parte de la herencia que le dejó su esposo.