Dos narcotraficantes sauditas condenados a muerte fueron decapitados con un sable este jueves, primer día de 2015.

El ministerio de Interior saudita anunció que Malik Bin Said al Sayaari, culpable de tráfico de "una gran cantidad de hachís" y con antecedentes, fue ejecutado en Al Ihsa, en el este.

Por su parte Hussein Al Dussari fue decapitado en la región de Riad acusado de haber matado a balazos a un policía, miembro de una patrulla antidroga que intentaba detenerlo, según otro comunicado.

En 2014, 87 personas fueron ejecutadas en Arabia Saudita, frente a los 78 de 2013, según un conteo de la AFP.