Charles Mann solía consumir drogas sin que en apariencia, nada le pasara. Intentó hacerlo con una nueva droga sintética, "meow meow" y de repente, se sintió poseído por algo más fuerte que él. Terminó apuñaleando a su madre 11 veces y cortando su pene como "castigo".

Sucedió en Sussex, Inglaterra. Mann tuvo un ataque sicótico que agravó el efecto de esta droga. Lo combinó con cannabis y alcohol. Su madre solo lo vio destruyendo su habitación y luego él la siguió a la cocina, para atacarla. Le dijo a su madre que "era la profecía", informó el diario The Independent.

Alrededor de las 6:20 llamó a emergencias y la policía lo encontró desnudo y sangrando. Dijo que apuñaló a su madre y que no merecía vivir. Tuvo que ir al Hospital para que su miembro fuera reinjertado  y luego a una unidad psiquiátrica. Esto sucedió en diciembre de 2013. El día de hoy se conoció su sentencia. Su madre le dijo que lo amaba antes de entrar a oírla. Tendrá que pasar 16 meses en prisión.

En la galería: estas sustancias adictivas pueden reducirles años de vida. Para leer la información desde un smartphone o tablet, hagan click en "ampliar galería" y luego en "mostrar texto".