Este nuevo lanzamiento ocurre justo un día antes de una batalla judicial con el gobierno sobre la protección de datos privados. Durante el lanzamiento de los productos, el director ejecutivo, Tim Cook, explicó que proteger la información es una obligación del gigante informático.

El nuevo teléfono inteligente, llamado iPhone SE, costará US$399 sin contrato en Estados Unidos, lo que representa una importante reducción de precio respecto de la familia de iPhone más grandes.

El vicepresidente de Apple, Greg Joswiak, dijo que muchos consumidores prefieren smartphones más pequeños y que en 2015 se vendieron 30 millones de iPhone de pantalla pequeña. "Quieren el diseño del iPhone más compacto", dijo en un evento de Apple en Cupertino, California, al develar el nuevo aparato de aluminio con especificaciones actualizadas y otras características como el Apple Pay.

"Algunos nos pidieron, nos rogaron, que mantuviéramos el iPhone de cuatro pulgadas en nuestra línea de productos", acotó.

El iPhone SE está dirigido a clientes que compran el teléfono de Apple por primera vez y a aquellos que quieren una mejora respecto de los iPhone 5s y 5c, que no han sido actualizados en dos años. De su lado, el iPhone 6s, el menos costoso de la familia de los teléfonos de pantalla grande, cuesta desde US$649.

En el evento, la empresa develó además el nuevo iPad Pro, que también apuesta a lo pequeño: una pantalla de 9.7 pulgadas en lugar del modelo de 12.9 de la tableta original. "Es una pantalla suficientemente grande para hacer todo el trabajo, pero fácil de cargar", afirmó el vicepresidente Phil Schiller.

Este iPad nuevo y más pequeño cuesta US$599 a los clientes estadounidenses, bastante menos que los cerca de US$800 que cuesta el anterior.