El tiroteo mortal de esta semana en el semanario satírico Charlie Hebdo en París suma a un ambiente ya tenso en toda Europa, con un dominante partido anti-inmigrante en Francia y miles de personas marchando en Alemania denunciando la "islamización" de occidente. Christian Odendahl, economista en jefe del Centro para la Reforma Europea de Londres, explica porqué un grupo que se autodenomina europeo patriótico contra la islamización de Occidente (Pegida) está ganando terreno en Alemania.

¿Es la "islamización" un verdadero problema para Alemania?

–Por supuesto que no. La población musulmana de Alemania es de sólo un 5%, y se prevé que aumente a sólo el 7% en 2030. La participación de los musulmanes con opiniones religiosas radicales o anti-occidentales en Alemania es baja. Según las encuestas, sin embargo, muchos alemanes creen que el Islam no es una parte de Alemania, por lo que todavía queda trabajo por hacer antes de que Alemania se convierta en una verdadera sociedad religiosamente pluralista.

Entonces, ¿por qué salieron tantas personas a las calles para protestar?

–Existe cierto debate sobre las razones exactas, pero es relativamente claro que tiene poco que ver con el Islam o la inmigración. En general, hay un segmento de la población que tiene dificultades para hacer frente al mundo moderno, con todo lo que conlleva, y sienten que la sociedad y las "élites" (medios de comunicación, políticos, etc.) no se preocupan por sus problemas. Los migrantes y el Islam son un chivo expiatorio para el descontento de estas personas.

¿A qué puede llevar este problema?

–El peligro es que los partidos conservadores en Alemania van a tratar de apropiarse de este movimiento, algo que ya está ocurriendo en cierta medida. Por ejemplo, algunos políticos de los dos principales partidos conservadores del país (CDU / CSU) sostienen que uno debe tomar a estos manifestantes y sus preocupaciones en serio. El resultado será que la inmigración y el Islam serán aceptados como "un problema" en una parte cada vez mayor del espectro político, aunque no lo son. El Reino Unido o Francia son ejemplos en donde esto ha sucedido. Entonces, el debate sobre la migración se convierte cada vez menos sobre la base de los hechos y la apertura y más sobre el miedo y el prejuicio.

¿Es posible que se modifique la ley de inmigración en Alemania?

–Eso es poco probable. Alemania es relativamente abierta a la inmigración desde el interior de la UE y no estará dispuesta a cambiar el principio de libre circulación de trabajadores. Algunos ajustes que beneficien el acceso de los migrantes de la UE son posibles, sin embargo. Los inmigrantes que no son parte de la UE son menor número en Alemania que en el Reino Unido, por ejemplo.

¿Alemania necesita mayor inmigración?

–La población alemana es una de las más viejas del mundo, e irá envejeciendo rápidamente, en parte debido a las bajas tasas de natalidad, del presente y del pasado (Alemania tiene 1,4 hijos por mujer frente a Francia con 2 o el Reino Unido y Suecia con 1,9). La inmigración es una manera de asegurarse de que Alemania pueda seguir siendo un país próspero y financiar su sistema de pensiones. Es bastante irónico, o trágico, de verdad, que las personas mayores tienden a ser más contrarios a la inmigración, a pesar de que se beneficiarían más. Alemania debería ser, y en gran medida es, feliz por la inmigración. Hasta ahora, las protestas son sólo un fenómeno marginal.