Según informes, el lunes 31 de agosto el llamado Estado Islámico destruyó en parte la estructura históricamente más significativa en Palmira, Siria. El antiguo templo de Bel, que fue fundado en el 32 d.C., ha sido el centro de la vida religiosa en la ciudad. La semana pasada, ISIS publicó fotografías de la destrucción del templo de Baalshamin, que también pertenece al Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Publimetro conversó con William Braniff, Director Ejecutivo del Consorcio Nacional para el Estudio del Terrorismo y Respuestas al Terrorismo (EEUU), que analizó la noticia.

P: ¿Por qué ISIS está destruyendo sitios de patrimonio mundial?
- Están destruyendo ídolos, o los restos de civilizaciones que adoraban ídolos en lugar del Dios de Abraham de la fe judía, cristiana y musulmana. También están grabando imágenes de estos eventos para usar en su propaganda, y venta de antigüedades pequeñas en el mercado negro para recaudar dinero.

P: ¿Qué pasa con su interpretación extremista del Islam?
- La idolatría es una violación del principio de tawhid, o monoteísmo. Si estás venerando la tumba de un antepasado o la imagen de un animal o una deidad, por un lado estás siendo distraído de la adoración del único Dios verdadero, y por otro, estás adorando a un dios falso. Esta es la premisa ideológica de la destrucción de los estados y las tumbas, pero también, hay incentivos de segundo orden como la generación de propaganda y de ingresos.

P: ¿Cómo sirve, por ejemplo, el daño del templo de Baal a ISIS?
- Es una forma de antagonizar e intimidar a las comunidades civiles que puedan sentirse identificadas con el sitio patrimonial que está siendo destruido, mientras que los gobiernos humillados no son capaces de detener a ISIS. Al destruir los sitios con explosivos de alta potencia, o de una manera premeditada, la manera que un ingeniero abordaría un problema, el comportamiento destructivo se vuelve intrigante y exasperante, lo que sin duda capta la atención de los medios. Más allá de la obtención de esa respuesta emocional, la destrucción de los ídolos es una manera para que el grupo demuestre a través de sus acciones que es inflexible en cuanto a su propia ideología.

P: ¿Continuará el daño a las ruinas de renombre mundial?
- No hay razón para pensar que ISIS se detendrá. Esta particular forma de indignación se ha convertido en una exitosa línea de comercialización para ellos.

P: ¿Hay alguna manera de proteger a estos sitios arqueológicos del terrorismo?
- Fuera de prevenir que una organización terrorista tome el control del territorio, un gobierno podría tomar la difícil decisión de eliminar los tesoros arqueológicos de donde fueron descubiertos y reconstruirlos en un museo donde puedan ser menos vulnerables, pero esto sin duda tiene un costo histórico y cultural, y no garantiza su seguridad como vimos con la caída del museo de Bagdad. En cuanto a proteger estos sitios arqueológicos de un grupo terrorista merodeador, esta asignación de recursos por parte de un gobierno tendría que ser sopesado contra la protección de otros objetivos potenciales como las comunidades y los objetivos civiles, instalaciones militares y de policía, o edificios gubernamentales.