El contratista estadounidense Alan Gross ya se encuentra en suelo norteamericano. Tras estar cinco años en prisión, el régimen de los hermanos Castro lo dejó en libertad a cambio de tres espías cubanos que estaban presos en territorio estadounidense.

Gross llegó en compañía de su esposa y dos congresistas. Las autoridades cubanas lo liberaron ante un pedido de carácter humanitario formulado por Estados Unidos, afirmó un funcionario de la Casa Blanca, en Washington.

El estadounidense cumplió cinco años de una pena de 15 por "amenazas a la seguridad del Estado". Poco antes, la cadena de TV ABC News había informado que Gross ya se encontraba camino a su país.

"Hace cinco años fue arrestado por sus esfuerzos para ayudar a los cubanos a tener mayor acceso a internet", había afirmado el vocero del presidente Barack Obama el pasado 4 de diciembre, fecha en la que el contratista cumplía cinco años de prisión.

La liberación de Gross "eliminaría un obstáculo hacia unas relaciones más constructivas entre Estados Unidos y Cuba", concluyó el portavoz de Obama ese mismo día.