La noche en la que fue asesinada, Cheryl Silvonek llevó a su hija Jamie, de 14 años y a su novio Caleb Barnes, de 20, a un concierto, sin imaginar que horas después su rechazo a esta relación le costaría la vida.

De acuerdo a las autoridades de Filadelfia, Estados Unidos, Jamie y Caleb planearon el asesinato de la mujer en marzo pasado, después de que ella obligara a su hija a terminar la relación con el militar seis años mayor que ella.

La pareja comenzó su romance en octubre de 2014, cuando Jamie Silvonek le mintió a Barnes diciéndole que tenía 17 años. En realidad tenía 13. Fue hasta marzo de 2014 cuando Cheryl descubrió lo que sucedía y le ordenó a su hija concluir con la relación.

Después de discutir con su madre al respecto, Jamie narró lo sucedido a su novio a través de mensajes de texto, terminando con uno que decía: "La quiero afuera", de acuerdo a información del periódico local "The Morning Call".

Barnes aceptó su participación en el crimen, hecho por el que se encuentra detenido. El procurador de distrito, Jim Martin, rechazó que ella fuera tratada como una adolescente, por lo que Jamie Silvonek se encuentra recluida en la prisión de Lehigh County, siendo la mujer más joven en ser tratada como adulto por homocidio.