Google Glass, uno de los dispositivos más esperados de los últimos años, ya no se vende a clientes individuales. Google seguirá apoyando los lentes inteligentes en el futuro, pero su programa Explorer, que dio a los usuarios la oportunidad de comprarlos por mil 500 dólares va a terminar.

Stuart Miles, experto en tecnología y fundador del PocketLint.com, el mayor sitio de noticias y críticas independientes de dispositivos tecnológicos en el Reino Unido, explica por qué Glass falló (por ahora).

¿Cuál fue el motivo? Porque nadie quería usar un dispositivo de este tipo en la cara y el estigma social detrás de él demostró que no iba a funcionar en su formato actual.

¿Cree que el hecho de que Google Glass haya fallado era previsible desde el principio? Estaba claro desde el primer día que esto no sería un dispositivo de consumo que todos estaríamos usando. Se empujaron los límites demasiado lejos y demasiado rápido en lugar de educar poco a poco a la gente para que lo quisiera.

¿Cuál es el futuro de este gadget? En determinados sectores de nicho todavía tiene potencial, pero no para el uso general de los consumidores. Pero de seguro Google lo va a repensar.

¿Qué significa esto para el resto de la tecnología portátil? La noticia significa que la tecnología portátil tiene que pensar y entender cómo el usuario se verá mientras se usa. Sólo esperar que la gente atornille una cosa fea en su brazo o la cabeza no es suficiente.

¿Por qué crees que la gente parecía tan interesada en un principio? Creo que es porque parece una cosa de ciencia ficción de las películas y el concepto era muy cool, pero la realidad no llegó a la altura de las expectativas.