El ex militar inglés, Sidney Doel, falleció el día de su cumpleaños número 100, mientras toda su familia reunida le cantaba "Feliz Cumpleaños".

El había invitado a toda su familia –incluyendo sus 14 bisnietos– a comer a su Casa de Cuidados, en su natal Plymouth, Inglaterra. Mientras esperaban la comida, Sidney comenzó a sentirse mal. Posteriormente falleció mientras sus familiares celebraban su centenario.

Su muerte fue tan repentina que no tuvo tiempo de leer la tarjeta que la Reina Isabel II le había enviado, en la que le deseaba sus mejores deseos. A los 18 años, Sidney Doel se incorporó al ejército y sirvió durante 13 años.