El presidente Mahmud Abas defendió este miércoles ante su partido el "diálogo" con los israelíes, en un momento en que los partidarios de los asentamientos aumentan la presión en Israel y la contestación crece entre los palestinos.

El Fatah reeligió el martes a Abas, de 81 años, como presidente, en la apertura del congreso del partido y un día después, ha presentado las grandes líneas de la futura acción de su partido, principal fuerza de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), reconocida mundialmente como representante del conjunto de los palestinos.

Sin sorpresas, el líder recordó que "dialoga con los israelíes desde los años 70", en una época en que su posición iba a contracorriente del sentir general en su partido, y recordó que la mano de los palestinos "sigue tendida para la paz".

"Nosotros decimos al pueblo israelí que queremos la paz conforme a las resoluciones internacionales, pero es vuestro gobierno el que no lo quiere", afirmó.

Para los palestinos, así como para la comunidad internacional, el principal obstáculo para la paz y la creación del Estado de Palestina son los más de 600.000 colonos israelíes instalados en Cisjordania y Jerusalén Este.

En los últimos años, Israel siguió construyendo viviendas en los territorios que ocupa como Cisjordania y Jerusalén Este, adueñándose de las tierras sobre las que podría nacer un Estado palestino.

El discurso de Abas se producía el mismo día en que el Parlamento israelí debatía un texto que, para gran parte de la comunidad internacional, podría ensombrecer aún más las perspectivas de paz.

El proyecto legalizaría unas 4.000 viviendas israelíes en Cisjordania, según la organización israelí anticolonización Paz Ahora. Hasta el momento, esas 4.000 casas no sólo eran ilegales para la comunidad internacional, sino también para las leyes locales.