Diez años después del tsunami más mortífero del océano Índico, las autoridades temen que la tendencia al olvido ponga en peligro los progresos realizados con un sistema de alerta de alta tecnología para prevenir otra catástrofe.

El 26 de diciembre de 2004, un terremoto de magnitud 9,3 en las costas de Indonesia causó un tsunami en 14 países del océano Índico que engulló todo a su paso, llevándose por delante 220.​000 vidas.

Toda la región se vio afectada y entre las víctimas figuran miles de turistas extranjeros.

Hace diez años no existía ningún sistema de evaluación o de advertencia. Mucha gente tardó en darse cuenta de que había que encontrar a toda prisa un refugio en las partes más altas y otras se quedaron paralizadas ante el mar, que primero retrocedió y luego se abalanzó sobre ellas.

Las autoridades, convencidas de que se podrían haber salvado muchas vidas, pusieron en marcha hace tres años un sistema de alerta regional.

Pero ahora algunos expertos y familiares de las víctimas dan la voz de alarma. Según ellos el recuerdo de aquel día fatídico se está diluyendo y con él los esfuerzos de prepararse para este tipo de tragedias.

"La mayoría de la gente quiere olvidar, lo entiendo. Pero creo que es muy importante recordar lo que ocurrió por motivos de seguridad", declara Mathias Mann, tras hacer una ofrenda floral en un cementerio de Tailandia, en honor a un colega alemán.