En números: $108 mil millones fue el daño total estimado causado por el huracán Katrina, que afectó a Bahamas, Cuba, Luisiana, el sur de Florida, Misisipi, Alabama, el Panhandle de Florida y la mayor parte del este de América del Norte.

Los huracanes más mortales en el Atlántico

1 Galveston. Este huracán de categoría 4, ocurrió en 1900 y produjo la muerte de 12 mil personas en todo Estados Unidos y causó US$20 millones en daños.

2 Mitch. Esta tormenta de categoría 5 causó la muerte de más de 11 mil personas en toda América Central y causó US$6.2 mil millones en daños en 1998.

3 Fifi-Orlene. Formado en el Mar Caribe occidental en 1974, este huracán categoría 2 mató a 8 mil personas en Honduras y causó US$1.8 mil millones en daños.

Han pasado diez años desde que el huracán Katrina tocó tierra en Luisiana, matando a mil 200 personas y obligando a unas 400 mil personas a abandonar sus hogares. Una década después de la catástrofe que dejó US$108 mil millones de dólares en daños, ¿qué se puede aprender?

"Fue un acontecimiento trágico para muchas personas que se vieron afectadas. Sin embargo, hizo que la comunidad se uniera para hacer frente a la dura realidad y nos dimos cuenta de nuestra vulnerabilidad. Se plantearon preguntas: ¿cómo prepararnos para hacer frente a este tipo de amenazas naturales y cómo prevenirlas?", dijo Shuyi Chen, profesor de meteorología y oceanografía física en la Universidad de Miami. Chen viajó a bordo de aeronaves en Katrina para recopilar información que ahora está ayudando a crear modelos más precisos para la predicción de huracanes.

Durante la última década, la tecnología de predicción, de hecho, ha avanzado. El llamado "cono de incertidumbre", que es una visualización gráfica de la trayectoria pronosticada de la tormenta, sería mucho menor hoy que para Katrina, lo que se traduce en menos costos por milla de evacuación. Sin embargo, como resulta ser, no es suficiente para proteger vidas.

"Necesitamos una mejor planificación a largo plazo en infraestructuras en las regiones costeras, la evaluación de riesgos, la comunicación efectiva y la gestión de emergencias con el fin de satisfacer las necesidades de la sociedad", explicó Chen. "También tenemos que mejorar la previsión con un enfoque sobre los efectos, tales como los vientos extremos, lluvias, inundaciones, mareas de tempestad en el bloque de la ciudad y el nivel de la calle".

Por el momento, no existe la amenaza de huracanes que golpeen la costa de Estados Unidos. Como informa la Nasa, EEUU no ha experimentado una tormenta de esa magnitud desde 2005, sino que todo lo contrario: la más larga "sequía" desde que comenzaron los registros en 1850.

"Esta zona sin duda verá futuros huracanes. Es la naturaleza de su ubicación geográfica", dijo Marshall Shepherd, presidente de la Sociedad Americana de Meteorología. "Pero es importante decir que la gente todavía malinterpreta la amenaza de las tormentas en base a sus experiencias pasadas. Cada tormenta plantea sus propias amenazas, por lo que usar una forma analógica de comparar puede ser muy peligroso".

ENTREVISTA:

"Algunos todavía están sintiendo los efectos de Katrina”
Marshall Shepherd
Presidente de la Sociedad Meteorológica Americana

¿Cuál es el legado de Katrina?

– Muchas partes de la costa del Golfo y Nueva Orleans se han recuperado. Sin embargo, en las comunidades más pobres y carentes de servicios, la gente sigue sintiendo los efectos 10 años después. Realmente es un cuento de dos partes, no podemos ignorar eso. Además, la ciudad de Nueva Orleans perdió población. Sin embargo, es interesante que las personas se cuestionen si Nueva Orleans debe ser revitalizada, dada su vulnerabilidad inherente a las tormentas. Preguntas similares fueron silenciadas por las tormentas que afectan a otras ciudades en los últimos años.

¿Hay nuevos métodos de predicción de huracanes?

– Los modelos predictivos siguen mejorando y ahora tenemos productos de predicción de mareas de tempestad. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica tiene nuevos aviones para vigilar el entorno de la tormenta. Además, los satélites de la Noaa y de la Nasa, como de la NPP (Asociación de Órbita Polar Suomi Nacional -. Ed.) y GPM (Medición Precipitación Global -. Ed.) proporcionan nuevas perspectivas vitales a las tormentas.