Estados Unidos y Cuba reanudaron relaciones bilaterales y con ello se modificarán en las próximas semanas las sanciones financieras a  la isla. Aunque el cambio será de manera paulatina, el capitalismo poco a poco entrará en la patria de Fidel Castro.
 

1. Apertura digital
La Internet en Cuba es un servicio limitado que alcanza 5% de penetración y hasta hace poco solo tenían acceso instituciones, empresas, intelectuales y científicos. Más tarde, la medida se amplió y permitió a los cubanos conectarse en cibercafés. Ahora con la apertura comercial llegarán a la isla dispositivos, software, aplicaciones y varios servicios que abrirán nuevas vías de comunicación. Así que pronto, quizás veremos a los cubanos con los últimos smartphones, conectados un poco más a las redes sociales o rindiendo tributo a Steve Jobs.

2. Habanos y ron a EU

Pero no sólo los cubanos se verán beneficiados con el deshielo, sino también los estadounidenses  amantes de los puros o bebidas como el ron, ya que los que viajen a la isla podrán llevarse artículos locales por valor de 400 dólares, de los cuales no más de 100 pueden ser tabaco y alcohol combinados.

3. ¿Los conquistarán las hamburguesas?
En el mundo occidental estamos invadidos de infinidad de alimentos que en Cuba no llegan debido a las restricciones. Con el cambio de políticas se abre la puerta a la exportación de productos agrícolas, lo que dará nuevas opciones en la alimentación. Si el capitalismo entra de lleno a la isla no sólo los viajeros disfrutarán de los famosos moros con cristianos (arroz y frijoles), sino tal vez de una rica hamburguesa.

4. Más dinero de plástico
El uso de tarjetas de crédito estadounidenses será permitido, así que muy pronto observaremos en La Habana cientos de famosos plásticos en comercios y quizás decenas de cajeros automáticos funcionando. Además, se permitirá a organizaciones de EU abrir cuentas en instituciones financieras cubanas para facilitar el procesamiento de transacciones autorizadas.

5. La llegada de los malls

Dentro de las ventajas de esta nueva relación está el respaldo al desarrollo de empresas privadas en Cuba. Ahora muchos artículos podrán exportarse como materiales para la construcción privada residencial, bienes para el uso del sector privado de empresarios cubanos y equipo agrícola para los pequeños propietarios. Y si la apertura comercial continúa y se cancela el embargo, dentro de un futuro no muy lejano, los cubanos podrán pasearse por centros comerciales sin salir de su nación.

6. Coches clásicos y modernos
Tener un auto nuevo es un sueño todavía inalcanzable para muchos isleños. Por ello, algunos se las ingeniaron para componer cientos de coches viejos como Ford, Buick y Cadillac de la década de los cincuenta y que se han convertido en un símbolo de Cuba.
Sin embargo, si las relaciones continúan por buen camino, en algún tiempo el Gobierno cubano podría crear un mercado de autos nuevos, que le serviría para capitalizar el creciente poder adquisitivo de miles de ciudadanos que reciben remesas de sus familiares en el extranjero.

7. Ropa
Es raro ver a los cubanos al último grito de la moda, ya que ellos visten de manera muy casual debido a que es difícil conseguir ropa o comprarse alguna prenda dadas las pocas o nulas ofertas que hay, pero ahora las cosas podrían cambiar. Jeans, lentes de sol, t-shirts o zapatos de marca podrán estar a su alcance y seguir las tendencias de Nueva York, París, Milán o Londres.

8. Viajes
El Presidente de EU, Barack Obama, reiteró su compromiso de flexibilizar las restricciones para viajar a Cuba a ciudadanos estadounidenses. Y aunque quitar el  el embargo depende del Congreso, aún seguirá prohibido el turismo, pero habrá excepciones y podrán realizarse viajes de intercambios académicos, periodísticos, culturales, religiosos y hasta familiares. La idea, según la Casa Blanca, es “fomentar aún más los contactos personales, respaldar con mayor fuerza a la sociedad civil en Cuba y seguir mejorando el intercambio de información entre los cubanos y el flujo de información hacia y desde la isla”. Pero quizás la buena noticia para muchos es que esta medida servirá para que decenas de familias se vuelvan a reencontrar después de muchos años.