Recientemente se dio a conocer que el fotografó Kevin Abosch vendió la fotografía más costosa del mundo por poco más de un millón de dólares.

Además del precio, lo sorprendente es que la imagen retrata a una solitaria papa orgánica.

La fotografía, llamada Potato #345, es una de tres impresiones que realizó en 2010. Una de ellas está en su colección privada y otra fue donada a un museo en Serbia.

La millonaria foto fue adquirida por un empresario europeo que vio el retrato mientras cenaba en la casa de Abosch en París, de acuerdo con "CNN".

En caso de que la venta sea real, la fotografía se volvería la más costosa en la historia, superando a "Rhein II", de Andreas Gursky, que fue adquirida por 4.3 millones de dólares en una subasta en 2011.