Con el fin de rechazar toda negación, ya sea parcial o total, del Holocausto como hecho histórico, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución 60/7 el 1ro de noviembre de 20015,  que condena sin reservas todas las manifestaciones de intolerancia religiosa, incitación, acoso o violencia contra personas o comunidades basadas en el origen étnico o las creencias religiosas, dondequiera que tengan lugar.

En esa fecha, la Asamblea General designó el 27 de enero, aniversario de la liberación de los campos de exterminio nazis, como el Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto.

A partir de esa fecha, se insta a los estados miembros de la ONU a que elaboren programas educativos que inculquen a las generaciones futuras las enseñanzas del Holocausto con el fin de ayudar a prevenir actos de genocidio en el futuro.