Este 2014, casi cinco mil migrantes perdieron la vida en su travesía por vía marítima o en remotos desiertos y montañas, afirmó la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), convirtiéndolo en el año más mortífero del que se tiene registro.

Los datos recabados por el organismo señala que el número de personas que pierden la vida  al tratar de llegar a otro país, con la esperanza de encontrar mejores condiciones de vida para sus familias, no deja de aumentar.

El número más elevado de muertes se produjo en el Mediterráneo, donde más de tres mil personas fallecieron ahogadas por hallarse en embarcaciones inadecuadas para la navegación. En tanto, 540 migrantes perecieron en la Bahía de Bengala y, por lo menos, otros 307 perdieron la vida en su intento por cruzar la frontera terrestre entre México y Estados Unidos.

Con el fin de conmemorar, este 18 de diciembre, el Día Internacional del Migrante, el Director General de la OIM, William Lacy Swing, exhortó a que se actúe con urgencia para salvar las vidas de los migrantes e impedir que los traficantes sigan aprovechándose de su desesperación para extorsionarlos con enormes cantidades de dinero.

Según el sitio oficial del organismo (www.iom.int), las diversas crisis en el mundo, como la guerra en Siria, Irak o Libia, así como el Ébola, el cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos, son factores que propician la migración y problemas que son necesarios resolver.