El grupo yihadista Estado Islámico se adjudicó los atentados a dos mezquitas en Sanaa, la capital de Yemen, los cuales dejaron un saldo de 142 fallecidos hasta el momento y más de 300 heridos.

Cuatro bombarderos, los cuales portaban explosivos, esperaron en las afueras de las mezquitas que estaban al máximo de su capacidad, para poder atacar. Este atentado surge un día después de que un avión no identificado atacara al palacio presidencial de Yemen, en la ciudad de Aden.

El más reciente ataque terrorista en Yemen fue en enero pasado, cuando 30 personas murieron por un coche bomba que explotó afuera de una academia de policía, informó el periódico The New York Times.