El equipo de Disney colocó una cámara escondida en un centro comercial de Nueva York. 

Mickey Mouse, Goofy y el Pato Donald, sorprendieron en Long Island al aparecer como las sombras de las personas que pasaban en el pasillo.

La compañía buscaba promover la campaña "Disney Side", y logró que mucha gente se sumara a jugar.

La magia de Disney logró que los visitantes envueltos en sus compras pasaran un momento de diversión.