¿Sabías que tenemos un 15,3% más de probabilidades de ser felices si nos relacionamos con alguien que lo es?

Un experimento que realizó la Universidad de Yale demostró que cuando una persona contenta veía una cara feliz se le activaba el lóbulo temporal medial, dónde están el hipocampo y las amígdalas.

Según los especialistas, esa región facilita los movimientos faciales no voluntarios relacionados a las percepción de emociones.

Pero eso no es todo, cuando escuchamos un sonido referente a una emoción, se desencadena una respuesta cerebral que nos hace mover los músculos de la cara que corresponden al sonido.

Entre mujeres, la risa se contagia más fácil que entre hombres. Cuando los hombres beben alcohol, esta diferencia se elimina.