Las peleas desgastan la relación, en ocasiones se hiere a la otra persona de forma innecesaria. Por eso, te compartimos los siete errores básicos que ninguna pareja debería cometer. 

1. No querer pelearse 

No discutir no implica que el problema se solucione. Esconderlo o no decirlo suele ser un problema mayor. Por eso, pelearse no es algo malo en sí, según el terapeuta David Wilchfort, consultado por la revista Mujer Hoy. Lo malo es quedarse solamente con quién tiene razón o quién tiene la culpa. Las parejas tienen que desarrollar una cultura constructiva del conflicto, la premisa fundamental es que se pueda hablar de todo.

2. Querer ganar siempre 

El objetivo de una pelea no puede ser “yo quiero ganar”, sino “nosotros queremos ganar”. Según Wilchfort la pareja está unida por una cuerda. Si uno tira, el otro siente que la cuerda se pone tensa, y de la misma manera tirará de ella. Así que cada uno tira para su lado. Ambos tienen que ceder.

3. Exagerar las cosas 

Pelear porque no bajaron la tapa del baño, porque dejaron la ropa tirada en el piso o no taparon la pasta de dientes son situaciones que desgastan la relación y hacen que un grano de arena crezca tan rápido hasta convertirse en una montaña.

4. Generalizar

“Siempre dejas tus cosas tiradas” o “nunca me acompañas al supermercado”. Este tipo de frases hacen que el otro no se puede defender. Es mucho mejor dar un ejemplo positivo como “antes me acompañabas al supermercado”.

5. Acusaciones 

Que una frase sea hiriente depende mucho de cómo se diga. Algo como “eres un desordenado” suena bastante agresivo, porque el problema se convierte en una acusación personal al otro, señaló el profesional. Es mucho mejor enviar mensajes en primera persona, como: “No me siento bien cuando hay tanto desorden”.

6. Pelear delante de los demás

Si tienes visita o sales con tus amigos, una pelea se puede transformar en algo penoso y podrías arruinar una bonita velada. Hay dos formas de salvar la situación, se alejan del grupo y resuelven el problema o dejan la pelea para el día siguiente.

7. Gritar

Wilchfort explica que es muy fácil entrar en una espiral de acusaciones que termina en gritos que no llevan a nada. Cada uno saca sus armas y la pelea va en aumento, hasta que ninguno sabe cómo salir. Lo mejor es esperar y resolverlo cuando ambos esten en calma.