La estadounidense Julia Kozerski, de 31 años, decidió bajar de peso luego de haber alcanzado los 153 kilos. Algo muy loable, ya que llegó a su meta. Pero no todo fue color de rosa, ya que tuvo que hacer frente a un gran problema al haber perdido 72 kilos: su piel.

Para Julia fue difícil sacar valor y mostrar en su página web el difícil proceso de enfrentarse a un cambio de este tipo. Sin embargo, lo hizo. "Creo que el aspecto más importante a alcanzar es la pérdida de peso emocional", mencionó la mujer a la revista "Good Housekeeping".

Asimismo, ella veía que la vestimenta que ahora le quedaba mejor sólo era una capa que ocultaba una realidad muy diferente: la autoimagen, las marcas que va dejando un cambio tan radical, lo que se deja atrás. Estos aspectos interferían mucho en su forma de percepción y por ello, quiso dar a conocer a la gente el lado oscuro de bajar de peso.

Por esa razón, su proyecto, llamado "Half" desea mostrar la vulnerabilidad y los retos por los que tienen que enfrentarse las personas obsesas que deciden bajar de peso.

En la galería podrán ver las imágenes y más datos de Julia. Recuerden que para leer la información desde un smartphone o tablet, deben seleccionar “ampliar galería” y después “mostrar texto”.