Para explicar las grandes diferencias que hay entre hombres y mujeres y que solo eran evidentes, pero no comprobadas científicamente, la ciencia designó la década de 1980 a la investigación del cerebro, por lo que se le denominó “La década del cerebro”.  Fue en ese entonces cuando se confirmaron las diferencias a nivel cerebral que hace que las mujeres piensen, actúen y reaccionen de manera diferente, explica el psiquiatra y terapeuta familiar Edgar Hernández Gálvez.


Algunos de los hallazgos conocidos en esa época ahora están descartados, como el hecho de que las mujeres usan más el lado derecho del cerebro, ya que ahí se centralizan los sentimientos y la inteligencia emocional. En la actualidad se sabe que las diferencias en ellas radican en las concentraciones de neurotransmisores y hormonas que tienen funciones específicas y que provocan esas cualidades propias de las mujeres, añade Hernández.

Evidentemente distintos


El cerebro femenino es de menor tamaño que el masculino; sin embargo, esto se relaciona con la talla de la persona y que regularmente ellas son más pequeñas, asegura Julio Gatica, neurocirujano.
También se sabe que las mujeres tienen más materia gris, la cual está asociada con el procesamiento de información y la memoria; y menos sustancia blanca, que es la que permite la comunicación entre neuronas, añade el experto.


El cerebro está dividido en dos lados. El izquierdo sirve para sumar, elaborar estrategias, aprender cálculo diferencial, y el derecho para entender la música, la pintura, percibir el espacio. Ambos cerebros están conectados por un gran conjunto de fibras nerviosas conocido como cuerpo calloso. Esta conexión garantiza que sea posible realizar simultáneamente funciones de ambos lados.

“Ese conjunto de fibras es más robusto en el cerebro femenino, lo cual a juicio de algunos autores permite que la mujer pueda tener una visión más amplia mientras va elaborando sus acciones específicas”, explica el documento “Cerebro de hombre, cerebro de mujer”, que elaboraron los investigadores Alberto Ferrús, doctor en Biología, y María José Barral, profesora de Anatomía.

Sin superioridad 

Las fortalezas de ambos sexos son factores complementarios importantes para la vida diaria.
 

• Capacidad. No se trata de visualizar todas estas fortalezas como superioridad, todas ellas son respuesta de los roles que la mujer cumple. Ambos sexos tienen la capacidad de cumplir con las tareas asignadas y de desarrollar cualidades específicas, aseguran los expertos.
 

• Cambios. “Todas los aspectos funcionales del cerebro humano son resultado de millones de años de evolución del ser humano. Las mujeres tienen un legado de responsabilidades que las armó de herramientas específicas”, asegura el psiquiatra Erick Von Ann.
 

• Seres complementarios. “Es importante reconocer que hombres y mujeres son seres complementarios. La función de ambos como seres sociales es preservar la especie y hacerlo de la mejor manera”, admite Hernández.

Ellas y sus virtudes


Más sensibilidad

Aunque socialmente se ha percibido como una debilidad, en realidad, esta cualidad propia de las mujeres es la que le da ese “sexto sentido”. La empatía que desa-rrollan, al poder comprender las necesidades de los otros, se debe a la forma en la que la serotonina actúa en su organismo, asegura Hernández.

Protectoras de la vida
Ellas no solo tienen la capacidad de dar vida, son las responsables de la “protección” de la vida humana. El comporta-miento y la intuición maternal se desencadenan por las grandes cantidades de prolactina en las madres. Esta es la causa del apego y el vínculo que una mujer desarrolla no solo para amamantar al bebé, sino además para protegerlo.

Memoria al detalle

¿Los hombres tienen mala memoria? ¿O no se recuerdan de lo que no les conviene? Tranquila, no se trata de ninguna de las anteriores. Según Hernández, las mujeres tienen una concentración mayor del neurotransmisor asociado a los circuitos de la memoria, por lo que ellas guardan recuerdos mucho más precisos.

Analíticas y creativas
Jill Goldstein, catedrático de Harvard, realizó un estudio en el que comparó 45 regiones cerebrales entre hombres y mujeres saludables, y observó que las partes del lóbulo frontal en ellas eran proporcionalmente más grandes. En el lóbulo frontal están involucradas la capacidad de toma de decisiones y la de solución de problemas.

Comunicación total
El hecho de que las mujeres hablen mucho más no es casualidad. Ellas tienen muchas más neuronas en el área de lenguaje. Esto también les permite comprender mejor el lenguaje verbal y corporal. Según la socióloga británica Dianne Hales, una mujer emite 23 mil palabras al día, mientras que el hombre contabiliza la mitad.

En este video te presentamos de una manera cómica las diferencias cerebrales entre sexos.