El estudio, publicado en la revista American Journal of Human Biology, los hombres que van a convertirse en padres sufren una transformación hormonal. Según los investigadores, los niveles de hormonas en ellos sufre una reducción considerable.

Los niveles analizados de la muestra de saliva demuestran un descenso en la testosterona, la hormona asociada a la agresividad y a la atención paternal, y de estradiol, neurotrasmisor relacionado con el cuidado y los lazos afectivos.

La alteración hormonal empieza incluso antes de que nazca el bebé.

Según los científicos, los cambios hormonales podría deberse al cambio psicológico cuando saben que van a ser padres. Además, intuyen que esa alteración puede tener importantes implicaciones en el comportamiento paternal.