Una reducción de calorías en los hidratos de carbono impide el ascenso y la caída normal en los niveles de actividad de los genes relacionados con el envejecimiento, según reveló un nuevo estudio estadounidense.

"Hemos sido capaces de secuenciar miles de genes después de una restricción en la dieta en una región específica del cerebro que es relevante para el aprendizaje y la memoria", explica el líder del estudio, Stephen D.Ginsberg.

"A través de este enfoque, hemos demostrado que una sostenida restricción calórica de hidratos de carbono durante 12 meses muestra una supresión o una atenuación del programa de envejecimiento normal que uno ve en una situación en la dieta regular", continúa el neurocientífico de la Universidad de Nueva York Langone Medical Center.

El estudio, presentado en la reunión anual de Sociedad para Neurociencia en Washington DC, se llevó a cabo en ratones hembra adultas separadas en dos grupos. El primer grupo recibió una dieta llamada ad libitum - lo que significa que tenían acceso ilimitado a la comida en la jaula - y el otro grupo recibió una dieta con una restricción calórica del 30 por ciento en carbohidratos durante un año.

Ginsberg, quien describió los hallazgos como una "llamada de atención", dice, "Entre los 10 mil genes que analizamos, casi 900 cambia en una dirección diferente en el envejecimiento entre los dos grupos."

Investigaciones ahora pueden buscar "una vía que ofrece prevención de patología" a través de un medicamento u otros medios. "Yo no creo que sea perjudicial, más bien creo que es útil que las personas realicen algún tipo de restricción en la dieta, no necesariamente para obtener ese efecto de fuente de la juventud, sino para la salud general, la vida útil y la calidad de vida", añade el experto.

Estos nuevos hallazgos apoyan estudios previos que han demostrado que la restricción calórica tuvo un efecto positivo en el proceso de envejecimiento - pero esta es la primera vez que los científicos han sido testigos de cómo afecta a los genes.

Sin embargo, Stephen Ginsberg advierte no sacar conclusiones apresuradas y adoptar dietas libres en carbohidratos: "Los carbohidratos definitivamente no son el enemigo, los necesitamos para la vida - en particular los hidratos de carbono complejos. Lo que creo que se debe considerar es la reducción de la cantidad de carbohidratos de los alimentos altos en calorías - la parte no saludable de una dieta ".

Su consejo sería sustituir las "calorías vacías" de los carbohidratos refinados - los alimentos procesados blancos y las bebidas azucaradas - con más carbohidratos complejos que proporcionan beneficios energéticos cambiando tu jugo de naranja por una naranja fresca y comer pan integral en lugar de pan blanco.