La microbióloga alemana Giulia Enders, revela en su libro "Gut: The Inside Story Of Our Body's Most Underrated Organ", qué es lo que sucede realmente en nuestro estómago cuando este hace tanto ruido.

Los alimentos crudos prácticamente terminan de cocerse en el estómago antes de ser digeridos, menciona la autora de este best seller en Alemania.

La saliva es básicamente la sangre sin los glóbulos rojos. Contiene calcio para ayudar a endurecer los dientes y tal vez lo más sorprendente, es que actúa como analgésico natural, ya que contiene opiorfina, que resulta ser más fuerte que la morfina.

Luego de que los ácidos de la saliva ablandan los alimentos, las enzimas digestivas trabajan como pequeños pares de tijeras, cortando las cadenas de las moléculas de los alimentos.

Una vez que se realizó este proceso, los intestinos comienzan a "realizar la limpieza" del estómago y el intestino delgado, quien ya ha terminado de digerir.

Esto ocasiona contracciones grandes y ruidosas, los cuales logran "barrer" las sobras del estómago e intestino para posteriormente dejar esa zona limpia y vacía.

Ahora ya saben que sus tripas suenan porque el estómago ya está limpio y listo para recibir más alimento.