Aunque se vende el orgasmo como lo que "se debe alcanzar", cuando se sufre de Síndrome de Excitación Genital Persistente, esto puede ser un verdadero infierno.

El trastorno, descubierto en 2001 por la doctora Sandra Leiblum, afecta principalmente a mujeres. No está relacionado con la hipersexualidad y la persona sufre de orgasmos constantes que no le producen satisfacción, dejándola humilladas y avergonzadas, ya que en público es imposible de controlar.

Aunque todavía no se ha estudiado su causa puntual, en algunos casos ocurre por malfomaciones arteriales y pélvicas que conectan a los genitales, por lo que se pueden tratar con cirugía, informa el portal Salud 180.

Para este trastorno, si bien no hay cura, hay un tratamiento que puede paliar esta condición. Entre estos incluye seguir terapia psicológica o inyecciones, como lo recomienda el portal Salud 180.

En la galería: 10 pensamientos que tienen las mujeres al querer experimentar un orgasmo.  Para leer la información desde un smartphone o tablet, seleccionen “ampliar galería” y después “mostrar texto”.