Una investigación que realizó la Universidad de Washington reveló los meses que provocan más divorcios. De acuerdo con el estudio, los meses en donde crecen más las separaciones son marzo y agosto, justo en los periodos de cierre de las vacaciones de invierno y verano, respectivamente.

¿Por qué en esos meses?

La autora de la investigación, Julie Brines, señala que durante el invierno o verano las familias amplían sus expectativas e intentan mejorar sus relaciones. Por ejemplo, intentan pasar la Navidad juntos, mejorar una situación o un nuevo diferente. "Es como un ciclo de optimismo", aseverá.

En cambio, las vacaciones pueden representar momentos de tensión y estrés, ya que si no cumplió con sus expectativas puede generar una desilusión que conlleve al divorcio.

En marzo ocurre lo mismo, los científicos aseguran que se trata de un patrón de comportamiento social más fuerte que el impulsado por el desempleo, la crisis económica o los problemas en el mercado inmobiliario.