Durante décadas, la senos grandes han sido la máxima aspiración de miles de mujeres y un atributo destacable en algunas celebridades como Scarlett Johansson, Salma Hayek, Katy Perry, Sofía Vergara, Halle Berry, entre otras.

Tener ese anhelado busto parecía un regalo divino y las mujeres tenían que acudir a la cirugía estética para agrandarlo.

Los especialistas en cirugía plástica han desarrollado nuevas técnicas para cumplir con los caprichos o necesidades de miles de mujeres que ansían estar completamente satisfechas con sus senos, cueste lo que cueste.

Entre las últimas, está la posibilidad de cambiar sus pechos sin cirugía mediante la inserción de unos sutiles implantes que se introducen en los pechos a través de pequeñas inyecciones de grasa.

¿Cuál es el resultado?

Dar al escote un pequeño impulso que parece natural y que ha causado furor entre numerosas celebridades que no han dudado en someterse a estas minioperaciones para mostrar sus retocados encantos sin tapujos.

"Lejos de aquella tendencia de los implantes gigantes, hoy la gente se hace aumentos de pecho mucho más pequeños y menos perceptibles", señaló al medio británico el cirujano plástico Adrian Richards.

La nueva tendencia consiste en una inyección de unos 30 cc y un peso de 28,35 gramos que se aplica de manera directa en la mama.

Con el objetivo de que el leve aumento sea prácticamente imperceptible, los especialistas ofrecen implantes totalmente adaptados a la silueta de sus pacientes.

Este secreto responde a la polémica que generaron los misteriosos aumentos de pecho de famosas como Taylor Swift, Miranda Kerr, Gwen Stefani o Jessica Alba.

El especialista aseveró que esa fue la técnica que se le ha podido aplicar a cada una de ellas.