Aunque la clave esencial para lograr separar el orgasmo de la eyaculación es la fortaleza de los músculos pubocoxígeos, existen algunos consejos que puedes tomar en cuenta para extender el placer, según la experta en sexualidad, Alessandra Rampolla.
 

- Controla la tensión sexual: La cadena de la tensión sexual en un acto sexual “normal” es siempre ascendente, pero debes aprender a manejar esa tensión para prolongar el desenlace o clímax. Realiza series de ejercidos de masturbación extensa, para controlar tus niveles de excitación y prolongarlos.
 

- La respiración importa: La respiración es clave en la capacidad multiorgásmica de un hombre, ya que juega un papel importante en la excitación. Cuando sientas que se aproxima el reflejo evacuatorio debes respirar profundamente y mediante a la respiración controlar el ritmo cardiaco. Para esto, asegúrate de respirar de manera correcta: inhala por la nariz e intenta que el oxígeno “llegue” hasta el viente;  y expira hasta que el pene y los testículos se levanten levemente.

- Presión en puntos claves: Hay tres puntos en el pene que permiten “controlar” la eyaculación: debajo del glande, alrededor de la base del pene y en el perineo. Presionar estos puntos ayuda a retrasar la eyaculación.

- Control de la eyaculación: Los ejercicios Kegel ayudan a fortalecer los músculos pubocoxígeos, y lo mejor de todo es que solo requieres cinco minutos al día y que los puedes hacer incluso mientras conduces o trabajas. Se trata de contraer dichos músculos, como cuando intentas detener la orina. Realiza varias series de contracciones, intentando mantener “mas contraídos” los músculos por más tiempo. Practica estos mismos ejercicios durante el acto sexual. Verás que lograrás interrumpir o retrasar la eyaculación, aún cuando haz alcanzado el orgasmo.