1. La base: devolver la hidratación

La rehidratación es básica para que tu piel deseche los residuos del alcohol. Una buena forma de rehidratar el contorno de los ojos es sumergir el rostro un par de minutos en un recipiente con agua, hielo y pepino. La cafeína también tiene un efecto muy importante en tu mirada, el de desinflamar el contorno de ojos y desaparecer las ojeras, por eso, remoja dos bolsitas de té verde con agua tibia y colócalos sobre tus ojos por unos 10 minutos.

2. Dale descanso a tu base

Lo mejor es evitar el uso de base de maquillaje al día siguiente, ya que una piel reseca, es muy sensible a las fórmulas químicas de estos cosméticos. Lo que recomiendan en el sitio para mujeres Cosmopolitan, es mezclar en un poco de crema hidratante polvos sueltos, que dé un poco de brillo a tu rostro.

3. Disimula los ojos hundidos


Si a pesar de todo intento por rehidratar tu piel, nada funciona, disimula los ojos hundidos con “blush”. Aplica una bondadosa cantidad sobre las mejillas y difumínalo hacia los lados de la nariz, con suaves y pequeños círculos que estimulen tu piel. Darle más prominencia a tus mejillas ayuda a disimular el horror de los ojos hundidos.

4. Corrige los excesos de la noche anterior

El corrector será pues tu mejor cómplice. Para eliminar los excesos deberás contar con estos tonos: verde para borra las área rojizas y amarillo para disimular ojeras.

5. El brillo artificial

Darle brillo a ciertas áreas de tu rostro ayuda a iluminarlo mejor y disimular los efectos del alcohol. Utiliza un iluminador en estas tres áreas y verás como cambia tu rostro: lagrimal, huesos de las cejas, centro del párpado. ¡Ponlo a prueba!