Una reciente investigación llevada a cabo por la Universidad de Florida, en Estados Unidos, informó que pasar episodios de hambre favorece nuestra longevidad.

El "ayuno intermitente" como es llamado en el estudio consiste en ingerir menos calorías de las que deberíamos ciertos días. Es decir, reducir la ingesta calórica sin tener que saltarse comidas.

El estudio arrojó que este sistema puede tener los mismos beneficios del ayuno y también que los suplementos alimenticios pueden contrarrestar los efectos beneficiosos de esta dieta.

“La gente no quiere comer poco durante toda la vida, por lo que empezamos a pensar en el concepto de ayuno intermitente”, dijo Martin Wegman, de la Facultad de Medicina de la UF y coautor del artículo.

“Encontramos que el ayuno intermitente causó un ligero aumento de SIRT 3, un gen conocido que promueve la longevidad y participa en las respuestas celulares de protección”, mencionó Michael Guo de la Facultad de Medicina de Harvard, quien también participó en dicho estudio.

En la galería de imágenes podrán conocer más datos de la investigación.