Una reciente investigación llevada a cabo por la Universidad de Cardiff en Reino Unido dio a conocer que una proteína es la encargada de desencadenar los síntomas del asma.

El equipo de científicos de Cardiff han diseñado los primeros ensayos en ratones de un tratamiento que puede ser eficaz al desactivar dicha proteína.

El descubrimiento se produjo por casualidad cuando la profesora Daniela Riccardi, antigua especialista en huesos, cambió su estudio de la osteoporosis -hace cinco años- a uno relacionado con los pulmones.

Durante un análisis se dio cuenta de que
una proteína que desencadena el crecimiento de calcio dentro de los huesos también juega un papel importante en las vías respiratorias.

Algunas pruebas realizadas revelaron que los asmáticos tienen niveles má altos de esa proteína, se informó en la página oficial de la Universidad.

10 datos del asma que deberían conocer.

1. El asma es una inflamación de los bronquios que hace que éstos se obstruyan y por lo tanto dificulta el paso del aire necesario para respirar. 

2. Los factores que pueden desencadenar o empeorar el asma son: La Inhalación de sustancias alérgicas como polen, ácaros del polvo, hongos, pelos de animales (sobre todo gato y perro). Medicamentos como la aspirina y sus derivados antiinflamatorios. Sustancias irritantes como el humo del tabaco, la polución ambiental, productos de limpieza, lacas…

3. El asma es una enfermedad crónica que no tiene curación, pero sí tratamientos que permiten al paciente recuperar su calidad de vida. 

4. Debido a la inflamación de los bronquios se produce un moco viscoso y espeso que se expectora con dificultad. 

5. Al mismo tiempo, la obstrucción de los bronquios hace que el aire quede atrapado en los pulmones y se produzca una sensación de ahogo característica. 

6. También, el aumento de sensibilidad del epitelio bronquial, que llamamos hiperreactividad, hace que con un poco de ejercicio, aire frío, algunos olores o con las infecciones (víricas o bacterianas), se cierren los bronquios y aparezcan las sibilancias (pitos en el pecho).

7. Otros síntomas son la tos persistente, frecuentemente seca, irritativa y normalmente de noche, y las molestias nasales como picor, estornudos y taponamiento de fosas nasales.

8. La prueba más común y fiable para el diagnóstico de asma es la espirometría que mide la capacidad pulmonar mediante el volumen de aire de una espiración.

9. Otra prueba complementaria es la medición de la variabilidad del flujo máximo. Se trata de medir cada día la capacidad pulmonar del paciente y estudiar las variaciones. Se realiza en casa mediante un pequeño aparato portátil.

10. Para estudiar la sensibilidad alérgica, la prueba más utilizada es el prick test en la que se inocula una pequeña cantidad de una sustancia alérgica en la cara anterior del antebrazo para medir el grado de afección.