Sexualmente hablando, ¿qué es el amor?

Creo que el amor es el componente que más hace destacar la sexualidad. Pero hay que diferenciar la sexualidad. Hay una que es técnica o mecánica, que es la que se maneja lejos del sentimiento del amor y se halla en el territorio carnal y placentero. Esta puede crear un tipo de dimensión, como cuando te levantas al costado de una persona sin sentir nada por ella. Pero también existe otro tipo de sexualidad, que se da cuando tienes un vínculo afectivo amoroso. Aquí, con el sexo podemos comunicar y compartir los sentimientos que se sienten hacia otra persona. Entonces, el amor sería el componente que hace que la relación sexual se vuelva un momento mágico en la vida. Es un lindo conector.

 

Aparte de la intimidad, ¿qué otro factor es importante para asentar el amor en una pareja?

La seducción emocional es una de las cosas más importantes y de las que menos se habla. Esta seducción emocional es casi fundamental para la mujer. Decirle “qué hermosa te ves” hace que el resto del día sea positivo para ella y se sienta bien consigo misma, y, por consiguiente, con los demás también. Al comienzo de una relación, todos estamos con los mensajitos románticos, con los piropos, adjetivos bonitos. Mucha de esta seducción se puede ir diluyendo a través del tiempo. Si un hombre no conquista el corazoncito de una mujer, entonces el cuerpo no se le enciende a una. La razón que más frecuentemente escucho de por qué las parejas se ponen los cuernos y son infieles es porque se sienten desatendidas en el plano emocional y sexual. Si uno no cultiva el romance y la atención, entonces la relación se va desgastando. En el largo plazo, esta seducción emocional hace que la sexualidad se mantenga viva aunque hayan pasado muchos años de relación.

 

¿Las relaciones sexuales son mejores cuando uno está enamorado?

Definitivamente, sí. La experiencia es mucho más completa. Estás hablando de añadir a una dimensión algo que de por sí puede ser muy placentero físicamente, pero lo físico es solo una de las aristas en una relación. Cuando haces la suma del sexo más el goce emocional, el entusiasmo, la alegría de que alguien te gusta, alguien que te apasiona, alguien que tú quieres, alguien con quien compartes algo tan íntimo y las sensaciones son tan intensas, entonces todo esto se convierte en una experiencia multidimensional para el ser humano. Claramente el sexo con amor es mucho más intenso que el sexo sin amor. Sin embargo, el sexo sin amor es muy divertido también (risas).

 

¿Qué pasa cuando un matrimonio ya no tiene intimidad con mucha frecuencia?

Lo primero que pasa es que uno empieza a sentirse distanciado de la pareja. La manera más intensa e inexplicable de comunicación entre dos personas, a veces, se da a través del sexo. Entonces, si quitas esta conexión, esta comunicación íntima, uno se siente realmente alejado de la persona que tiene al lado. Este distanciamiento es peligroso. Si bien uno no tiene que estar todo el tiempo y a toda hora manteniendo relaciones sexuales con la pareja para demostrarle que sí la quiere y sí se siente atraído hacia ella (risas), sí es importante que de vez en cuando se tengan relaciones sexuales, ya que es la única persona con quien tienes este tipo de intimidad tan profunda y especial.

 

Lo físico sí es muy importante entonces...

Sin duda, y lo vuelvo a repetir: es necesario mantener este vínculo físico para sentirnos más cercanos y queridos con la pareja, para compensar el estrés, el trabajo, el dinero, los niños y todas las dificultades que se presenten en el día a día. Si uno deja pasar algunas oportunidades para tener relaciones, entonces te sientes solo y te pones a la defensiva con tu pareja, ocasionando peleas sin razón y la relación empieza a ir mal. Es importante ser proactivos en la actividad sexual con la pareja y mantener relaciones con una frecuencia regular.

 

¿Y cuál es esa frecuencia regular?

Lo importante es que no desaparezca totalmente la sexualidad en una pareja. Pero, estadísticamente, el promedio mundial de relaciones sexuales en una pareja estable es de tres veces y media por semana. Hay personas que tendrán sexo dos veces al día y otras una vez al mes y, por tanto, dan como resultado estas tres veces y media semanales. Esto, por supuesto, no quiere decir que debes cumplir esta cantidad con tu pareja. Si, por ejemplo, en una semana, el tiempo y la posibilidad de intimidad te permitieron tener un solo momento para las relaciones sexuales, ese ratito debe ser de buena calidad. No es que uno tenga que pensar “esta semana cumplí la cuota de las tres veces y media. ¡Qué bueno!, ¡estoy muy bien con mi pareja!”, porque de repente estas relaciones fueron muy mecánicas y flojas. Solo basta con que haya una muy buena conexión para mantenerse feliz con la pareja.

 

¿Qué les recomiendas a tus pacientes en este caso?

Les recomiendo es que mantengan relaciones sexuales dependiendo de su tiempo, deseo, entusiasmo y ganas. El deseo sexual varía en cada persona, por eso no existe una respuesta oficial, solo estadísticas. Pero a donde no debes llegar es a pensar: “¡Wow! ¡Hace tiempo que no tengo relaciones con mi pareja!” Ahí sí debes preocuparte y mejorar tu calidad sexual. ¡Y es que es tan rico vivir la sexualidad en pareja!